"Fiesta en el Mar"
Impulsados por la fuerza invisible del viento, cierto grupo de chilenos desafían por gusto o en competencias el territorio marítimo nacional. En sus veleros y en equipos, las regatas constituyen una verdadera fiesta en torno al mar, ya que estos hombres bailan a través de las olas, haciendo de este deporte una experiencia única.
Manuel Francisco Urzúa a quien todos conocen como Mae, es uno de los destacados exponentes nacionales dentro del mundo de las regatas. Al mando de su velero, hace años que disfruta tanto en las competencias como en la navegación por placer, donde admite hay que hacer una importante diferencia. "Navegar por gusto te da una libertad increíble, nadie te guía, no hay semáforos ni discos pares, sólo estás tu frente a la inmensidad del mar". En las competencias en tanto se necesita de experiencia, de conocimiento de técnicas, de la cancha y una total coordinación en equipo. Allí, cada uno de los integrantes tiene el anhelo de ganar, cada uno tiene una función específica y la sincronización entre todos es fundamental.
Alrededor de diez son las regatas que se realizan durante el año, siendo las más importantes la de Chiloé, la Off Valparaíso y el Circuito del Litoral Central, ésta última se corre entre los días 20 al 27 de enero, parte en Algarrobo y se espera que participen cerca de 50 veleros lo que significa que el mar albergará por una semana alrededor de 400 navegantes. Para la de Chiloé en tanto habrá que esperar hasta el 2002, ya que se corre cada dos años. De todas formas es un excelente lugar para navegar por gusto o para entrenar, ya que en verano sus aguas son tranquilas, casi no hay olas y su seductora y loca geografía invita a los navegantes más experimentados a disfrutar de una gran aventura. Otros de los lugares ideales para practicar son Algarrobo e Higuerillas.
Fuera de la competencia misma, cada regata constituye una verdadera fiesta, su ambiente de alegría y regocijo en torno al mar, el sol, la arena y por supuesto las velas, hacen que tanto los competidores como todas sus familias disfruten de días maravillosos.
Como cualquier deporte, éste también tiene sus riesgos, por lo tanto son importante ciertas consideraciones, como la seguridad, respeto al mar, a la autoridad y mucha disciplina. Asimismo, navegar sin competencia en medio del océano, ancho e infinitamente horizontal es un desafío fantástico, asegura Mae, "es como estar en otra dimensión, es como volver al vientre materno, donde uno se mueve, flota y estás absolutamente de cara frente a la naturaleza, tu velero se va haciendo pequeño y tu te vas engrandeciendo y esa sensación es increíble".